sábado, 11 de agosto de 2012

Practicando los ochos

Pues si, practicar, practicar y practicar. Sigo mis pasos con el punto y cada vez me gusta más. Me resulta muy cómodo, porque en muchas ocasiones la falta de tiempo me hace no poder dedicarme a otras labores. Lo tienes ahí en una bolsita y a última hora del día, si te apetece, lo sacas das un par de vueltas y si quieres lo vuelves a guardar. Normalmente termino picándome y acabo haciendo algo más de dos vueltas, lo cual es perfecto, porque me relaja muchísimo.

Ahora estoy practicando hacer ochos, me parece que quedan genial y da un efecto al tejido super bonito.

Esto es una muestra que estoy haciendo con una lana horrorosa, tanto por el color como por el tacto, tiene tanto acrílico que ni siquiera corre por las agujas... pero como es para practicar y encima es prestada no protestaré más.

Una vez que coges el truco de los ochos, no es difícil, si bien es cierto que en la vuelta donde se hace el cruce quedan los puntos un poco apretados, y cuesta un poco, por lo demás no tiene demasiada historia.

También estoy practicando con el punto de arroz, lo cual me sirve para ir cogiendo soltura con los cambios de hebra y además me encanta como queda.

Tengo un proyecto en mente que espero poder enseñaros algo muy pronto.

3 comentarios:

gg dijo...

que bonito, cuanto me gustaria aprender.... pero mi cuerpo no puede mas.... besotes
Fabiola

ana-ane dijo...

¡¡¡Pero que estamos en Agosto!!, jejeje después del gorro azul se ve que el punto te ha enganchado.

Tienes razón, en cualquier momento puedes hacer unas vueltitas, la lana rosa tiene una pinta maravillosa.

Un besito muy grande

Lola Caracola dijo...

Me alegro que te enganchara el punto. A mi también me relaja un montón.
Besos.
Lola.